Energías renovables (XI). Biomasa

La biomasa es toda sustancia orgánica renovable de origen tanto animal como vegetal. La energía de la biomasa proviene de la energía que almacenan los seres vivos. Puede hablarse de un ciclo: En primer lugar, los vegetales al realizar la fotosíntesis, utilizan la energía del sol para formar sustancias orgánicas. Después los animales incorporan y transforman esa energía al alimentarse de las plantas. Los productos de dicha transformación, que se consideran residuos, pueden ser utilizados como recurso energético.
Existen diferentes métodos que transforman la biomasa en energía aprovechable, pero los más extendidos son los termoquímicos (combustión y pirólisis -una combustión incompleta) y los biológicos (una fermentación alcohólica de la biomasa que la transforma en etanol).
Existen diferentes tipos de biomasa que pueden ser utilizados como recurso energético. La clasificación más aceptada, la cual divide la biomasa en cuatro tipos diferentes: biomasa natural, residual seca y húmeda y los cultivos energéticos:
  1. Biomasa Natural. Es la que se produce en la naturaleza sin ninguna intervención humana.
  2. Biomasa Residual (Seca y Húmeda). Son los residuos que se generan en las actividades de agricultura (leñosos y herbáceos) y ganadería, en las forestales, en la industria maderera y agroalimentaria. Como ejemplo podemos considerar el serrín, la cáscara de almendra, el orujillo, las podas de frutales, etc. Se denomina biomasa residual húmeda a los vertidos llamados biodegradables, es decir, las aguas residuales urbanas e industriales y los residuos ganaderos (principalmente purines).
  3. Cultivos Energéticos. Estos cultivos se generan con la única finalidad de producir biomasa transformable en combustible. El cultivo de estas plantas para el aprovechamiento energético es bastante discutido. En primer lugar porque la rentabilidad de estos cultivos no es muy grande. Y en segundo lugar, por la posible competencia que podrían ejercer sobre los cultivos tradicionales.
La gran variedad de biomasas existentes unida al desarrollo de distintas tecnologías de transformación de ésta en energía tienen como consecuencia directa una gran cantidad de posibles aplicaciones entre las que destacan:  
  1. Producción de energía térmica. Los sistemas de combustión directa son aplicados para generar calor.
  2. Producción de energía eléctrica. El rendimiento neto de la generación de electricidad en las plantas de biomasa es bajo, del orden del 20% referido a su poder calorífico inferior.
  3. Producción de gases combustibles. Consiste en la descomposición de la biomasa en un digestor para obtener un gas, cuyo compuesto combustible es básicamente metano, pero también contienen nitrógeno, vapor de agua y compuestos orgánicos.
  4. Producción de biocombustibles. Para alimentar motores de gasolina (obtenidos a partir de remolacha, maíz, sorgo dulce, caña de azúcar, patata, pataca,....) y los motores diésel con bioaceites (obtenidos a partir de Colza, Girasol, Soja,...). En esta infografía de Eroski Consumer podemos acercarnos a comprender la fabricación y usos del biodiésel.

Ventajas de la utilización de la biomasa:
  1. Disminución de las emisiones de CO2. Se considera que la cantidad de este gas emitida en la combusitón de la biomasa, causante del efecto invernadero, es equivalente a la que fue captada por la masa vegetal durante su crecimiento.
  2. No emite contaminantes sulforados o nitrogenados, ni apenas partículas sólidas.
  3. Si se utilizan residuos de otras actividades como biomasa, esto se traduce en un reciclaje y disminución de residuos.
  4. Los cultivos energéticos sustituirán a cultivos excedentarios en el mercado de alimentos. Eso puede ofrecer una nueva oportunidad al sector agrícola.
  5. Permite la introducción de cultivos de gran valor rotacional frente a monocultivos cerealistas.
  6. Puede provocar un aumento económico en el medio rural.
  7. Disminuye la dependencia externa del abastecimiento de combustibles.
Invonvenientes de su uso: 
  1. Tiene un mayor coste de producción frente a la energía que proviene de los combustibles fósiles.
  2. Menor rendimiento energético de los combustibles derivados de la biomasa en comparación con los combustibles fósiles.
  3. Producción estacional
  4. La materia prima es de baja densidad energética lo que quiere decir que ocupa mucho volumen y por lo tanto puede tener problemas de transporte y almacenamiento.
  5. Necesidad de acondicionamiento o transformación para su utilización.
En esta infografía de Eroski Consumer se nos informa de qué es la biomasa, cómo se clasifica, qué tipo de residuos la componen, su valor energético, sus aplicaciones y ventajas.


Una más, esta de Euskal Telebista:

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