Energías no renovables (I)

Llamamos energías no renovables a aquellas fuentes de energía que tienen un carácter limitado en el tiempo y cuyo consumo implica su desaparición en la naturaleza sin posibilidad de renovación. Suponen en torno al 80 % de la energía consumida en el mundo y sobre las mismas se ha construido el inseguro modelo energético actual.

Sus características principales son:
  1. Producen emisiones y residuos que degradan el medio ambiente, asociadas con la combustión de combustibles fósiles, contribuyen en gran medida al llamado efecto invernadero.
  2. Son limitadas. Aunque periódicamente se extiende su horizonte vital, parece evidente que existe una fecha límite para el agotamiento de estos recursos.
  3. Provocan, en el caso de los países no productores, una dependencia energética, y por tanto industrial y de desarrollo, del exterior, encontrándose estos recursos en determinadas y localizadas áreas del planeta.
  4. Generan pocos puestos de trabajo en comparación con el volumen de negocio que tienen asociado y con las llamadas energías renovables.
  5. Indirectamente, la consecución de su control,  ha conducido a la humanidad a conflictos estratégicos y militares, como las no lejanas guerras del Golfo Pérsico.
Una sencilla clasificación de las fuentes de energía no renovables, permite agruparlas en dos grandes grupos sobre los que glosaremos en entradas posteriores, estos son:
  1. Los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural)
  2. La energía nuclear (fisión y fusión nuclear)
El empleo de este tipo de energías tiene un fuerte impacto ambiental, que algunos expertos cifran en unas 30 veces superior al asociado a las llamadas energías limpias. Las alteraciones que producen este tipo de energías en el entorno son en general irreversibles y con consecuencias nefastas tanto a nivel local como global. Algunos de sus efectos más relevantes son los siguientes:  
  1. La lluvia ácida. Se trata, pronto y mal, de una lluvía que contiene compuestos derivados del azufre, entre ellos ácido sulfúrico, y que, en consecuencia, afecta de forma irreversible a los ecosistemas.
  2. Efecto invernadero. Relacionado con la emisión de productos asociados a la combustión de hidrocarburos, CO2 principalmente, y que tiene como consecuencia el calentamiento global del planeta y el cambio climático.
  3. Vertidos contaminantes en las zonas de producción, en particular los asociados con los  combustibles fósiles.
  4. Residuos radiactivos peligrosos. Son un subproducto de la fisión nuclear.
  5. Accidentes y escapes. Tanto en la producción como en el transporte de combustible. Baste recordar algunos de los, no tan infrecuentes, accidentes de los petroleros y las desastrosas mareas negras.

Te dejo aquí una muy completa animación del ntic sobre las energías renovables y no renovables. La animación te permitirá imprimir los textos y acceder a diferentes actividades. Disfrútala: