Las estructuras pueden
clasificarse en dos grandes grupos:
1. Naturales. Son las que
encontramos en la naturaleza: el esqueleto de un vertebrado, el tronco de los
árboles, el caparazón de las tortugas, un nido de ave...
2.Artificiales. Son aquellas
proyectadas y construidas por el hombre; en ellas nos encontramos con un conjunto
de elementos sencillos dispuestos de forma tal que son capaces de soportarse a
sí mismas y a otros objetos dispuestos sobre ellas. Las estructuras han de
tener estabilidad (no han de caerse o volcar con facilidad) y han de ser
rígidas, estos es, han de soportar sin romperse o deformarse en exceso determinadas
cargas o esfuerzos para las que han sido diseñadas.
Dentro de las estructuras
artificiales podemos diferenciar:
1. Estructuras masivas.-Las primeras estructuras se formaban
acumulando material, sin dejar apenas huecos, colocando bloques de piedra o
arcilla unos encima de otros o excavando en la roca. Para las ventanas o huecos
se utilizaban los dinteles de piedra o madera. Los dinteles
constan de una viga horizontal colocada sobre dos soportes verticales,
normalmente con la finalidad de dejar un hueco debajo de ellas. También se
denomina viga
o cargadero.
2. Estructuras abovedadas.-El descubrimiento del arco y la bóveda
permitió cubrir espacios mayores y aumentar los huecos en la estructura. Una
bóveda es el resultado de situar varios arcos uno a continuación de otro (bóveda de cañón)
o de entrecruzarlos y rellenar los espacios intermedios (bóveda de crucería).
3. Estructuras laminares o de carcasa Las estructuras de carcasa
están constituidas por láminas resistentes que envuelven al objeto, formando
una caja o carcasa que protege y mantiene en su posición a las piezas que lo
componen. Ejemplos de estructuras de carcasa son las carrocerías y fuselajes de
coches y aviones, y la mayoría de los envases como botellas de plástico o tetrabricks.
