Terremotos


De vez en cuando la Tierra tiembla y parece que protesta así ante nuestra falta de cabeza y los abusos que cometemos con el planeta. No es así, el planeta es inanimado y por tanto falto de pensamiento y de sentimiento, actúa de acuerdo con leyes físicas que cada vez conocemos mejor y sus efectos devastadores se producen no como castigos sino como simples reajustes de unas leyes que cada vez conocemos mejor. De esas leyes, de las causas y de los efectos de los terremotos trata esta entrada así que, si estás interesado, quédate.
Un terremoto, seísmo o sismo es una sacudida brusca y pasajera de la corteza terrestre producido por la liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas. Los más comunes se producen por la ruptura de fallas geológicas, pero también pueden ocurrir por otras causas como, por ejemplo, fricción en el borde de placas tectónicas, procesos volcánicos, acumulación de sedimentos por desprendimientos de rocas en las laderas de las montañas, hundimiento de cavernas, modificaciones del régimen fluvial, variaciones bruscas de la presión atmosférica por ciclones e incluso ser producidos por el hombre al realizar pruebas de detonaciones nucleares subterráneas.
Los terremotos tectónicos suelen ocurrir en zonas donde la concentración de fuerzas generadas por los bordes de las placas tectónicas dan lugar a movimientos de reajuste en el interior y en la superficie de la Tierra. Por este motivo los sismos de origen tectónico están íntimamente relacionados con la formación de fallas geológicas. Comúnmente acontecen al final de un ciclo sísmico: período durante el cual se acumula deformación en el interior de la Tierra que más tarde se liberará repentinamente. Dicha liberación se corresponde con el terremoto, tras el cual la deformación comienza a acumularse nuevamente.
El punto de origen de un terremoto, la zona interior y profunda en que se produce el terremotos se denomina hipocentro. El epicentro es el punto de la superficie terrestre que se encuentra sobre la perpendicular del hipocentro y es, por tanto, el punto en el que repercuten las ondas sísmicas con mayor fuerza. Dependiendo de su intensidad y origen, un terremoto puede causar desplazamientos de la corteza terrestre, corrimientos de tierras, tsunamis o actividad volcánica. Para la medición de la energía liberada por un terremoto se emplean diversas escalas entre las que la escala de Richter es la más conocida y utilizada en los medios de comunicación.
Como sé que una imagen vale más que mil palabras, te dejo con otra de esas fantásticas infografías de Eroski Consumer en la que podemos aprender sobre las distintas placas que forman la corteza terrestre y su distribución, el por qué se produce un terremoto, explicaciones sobre palabras clave como el epicentro y el hipocentro, cómo y para qué sirve un sismógrafo, etc.


Y por si no hubiera sido suficiente, de infografías en castellano:


Cómo se producen los terremotos