El ataque de los drones

Me gusta el nombre, drone, me suena un poco a futuro (aunque es un invento casi tan "viejo" como la aviación misma puesto que ya se utilizaron en la I Guerra Mundial)  y a secuela de la  guerra de las galaxias y de eso va más o menos el post, de un futuro que ya está aquí y también, por qué no decirlo, de armas modernas, de navíos sin tripulación, de "cosificación" de la guerra, ya sabes, no es nada personal, yo no quería, pero, te envío unos trastos y te apañas con ellos. Como los humanos somos tan listos (?), de la guerra hacemos virtud y, hoy en día, aumentan las aplicaciones y usos que encomendamos a este tipo de aparatos, excusa que me apropio para subirlos a nuestro blog.
Lo de drone es el término inglés con el que se conocen a los aviones pilotados por control remoto, pero cada vez se emplean más los aviones con control autónomo, los llamados UAV (unmaned aerial vehicles, vehículos aéreos no tripulados, VANT, en castellano) con aplicaciones principalmente militares y diferenciables de un misil porque, principalmente, los UAV son reutilizables y con los misiles sólo matamos una vez, mucho, pero una vez sólo.
Aunque existen muchos tipos de formas, tamaños y configuraciones, la mayoría de los drones obedece a dos configuraciones básicas: los que son controlados desde una ubicación remota, como las naves radio controladas, y los que vuelan de forma autónoma con planes de vuelo preprogramados, usando sistemas más complejos de automatización, pudiendo despegar, volar y aterrizar sin intervención humana.
Si bien, como hemos dicho anteriormente, las aplicaciones militares constituyen la mayoría de los usos que se da a este tipo de aparatos (con este fin realizan misiones de reconocimiento, de ataque y de simulación de tratarse de un blanco para el enemigo), cada vez se usan con mayor frecuencia en aplicaciones civiles. Para ello cuentan con la ventaja de que pueden volar en zonas de alto riesgo o inaccesibles y que, dado su carácter autónomo y la ausencia de tripulación, tienen un relativo bajo coste, lo que hace ideal su utilización en ambientes de alta toxicidad química o radiológica, en desastres tipo Fukushima y en todos aquellos en los que sea necesario tomar muestras de control ambiental con alto riesgo para las vidas humanas. Su ámbito de aplicación se ha extendido a la lucha contra incendios, las misiones de control de narcotráfico y terrorismo, la vigilancia de oleoductos, la búsqueda de náufragos y desaparecidos (son incansables y, dotados de una cámara de vídeo de HD, pueden aportar la información deseada), el control del tráfico, de las cosechas, de las migraciones animales, de la contaminación ambental... y, en general, al tratarse de vehículos aéreos no tripulados, a todas aquellas misiones que son demasiado "aburridas, sucias o peligrosas" para los aviones tripulados.
Como no he sabido insertar el código en el blog, te dejo el enlace de RTVE en el que podrás ver un vídeo sobre este tipo de aparatos.