La hora civil, la hora solar y el cambio horario

El tiempo universal coordinado (UTC o en ocasiones simplemente UT, tiempo universal) es el tiempo de la zona horaria de referencia respecto a la cual se calculan todas las otras zonas del mundo. Desde el 1 de enero de 1972 es el sucesor del GMT (Greenwich Meridian Time), aunque todavía coloquialmente algunas veces se le denomina así, para eliminar la inclusión de una ubicación específica en un estándar internacional (otra conquista de lo "políticamente correcto") así como para basar la medida del tiempo más en los estándares atómicos que en los celestes.
La hora civil es la hora oficial que rige en una determinada zona de cada país y coincide con la hora legal. En España, desde las 23:00 horas del 16 de marzo de 1940 adoptamos la hora oficial como la del Meridiano 15º Este, es decir, el UTC o GMT sumándole una hora,  por decisión del gobierno franquista que, sin prescindir de (germano)filias y de (anglo)fobias, instituyó que nuestro país debía seguir el horario del país que le había ayudado a ganar la contienda de la guerra civil. De esa forma, y siguiendo con la aplicación del "horario de verano", España tendría que adelantar una hora su reloj en horario de invierno respecto al GMT, y dos horas en horario de verano, que es como hasta la actualidad se viene haciendo, de forma que, Portugal, aunque con la misma longitud terrestre que Galicia, tiene el horario del Meridiano de Greenwich, y España que está en la misma longitud que Inglaterra (donde está Greenwich) tiene diferente horario. Prácticamente Europa Occidental tiene TU+1, y Europa del Este TU+2.
La hora solar es la que marca la posición relativa del sol respecto de cada lugar. El mediodía solar en Jaca es el instante en el que el sol se encuentra en el punto más alto de su trayectoria respecto de nosotros y esto ocurre a las XII hora solar medida en un reloj de sol.
Desde el punto de vista físico la diferencia entre la hora solar y la hora civil es consecuencia de cuatro factores: 
  1. En invierno la hora civil está una hora adelantada a la solar y en verano dos horas.
  2. La longitud de Jaca (0° 32' 58'' Oeste) hace que la hora solar se retrase 1 minutos y 32 segundos
  3. La variación de la velocidad de traslación de la Tierra hace que varíe la duración del día solar
  4. La variación de la inclinación del eje de rotación de la Tierra hace que también cambie la hora solar en cada época del año según la latitud del lugar.
No todos los países utilizan el cambio de hora (los adelantos o retrasos que se producen en la hora, dependiendo de la época del año, con objeto de ahorrar energía al aprovechar mejor la iluminación diurna y que también se conocen como  DST o Daylight Saving Time), quienes lo hacen son fundamentalmente los países del hemisferio norte del planeta, si bien hay sitios como Islandia, parte de Cánada, EEUU y México, y prácticamente toda la zona asiática, que no realizan cambio alguno en sus relojes. En la actualidad el horario de verano se aplica en unos setenta y cinco países.
El horario de verano no es un concepto nuevo, surgio por primera vez en el siglo XVIII, por el científico y diplomático estadounidense Benjamín Franklin que proponía adelantar los relojes una hora durante el verano, a fin de aprovechar mejor la iluminación natural y así consumir menos velas para alumbrarse durante la noche. La idea no se puso en práctica, pero más adelante, durante la Primera Guerra Mundial (1914 - 1918), los países en conflicto recurrieron por primera vez al horario de verano (que llamaron horario de guerra) con el fin de ahorrar energía. Se demostró así que adelantar una hora los relojes durante los meses de mayor insolación era eficiente, hasta el punto de que algunos países, decidieron conservarla permanentemente. El cambio horariose comenzó a generalizar por todo el mundo realmente con la primera crisis del petróleo a nivel mundial, en 1974, ya que adelantando los relojes se podía aprovechar mejor la luz del sol y así se consumía menos electricidad en la iluminación.
 
Siendo una práctica con cuarenta años de historia, sigue teniendo sus defensores y sus detractores,  los primeros argumentan a favor de esta medida el ahorro energético que proporciona. El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) estima que el potencial de ahorro en iluminación en España por el cambio de hora puede llegar a representar un 5 por ciento del consumo eléctrico en iluminación, equivalente a unos 300 millones de euros. De esa cantidad, 90 millones corresponderían al potencial de los hogares españoles (lo que supone un ahorro de 6 euros por hogar) mientras que los otros 210 millones de euros se ahorrarían en los edificios del sector terciario y en la industria. Eso sí, el IDAE insiste en Que este ahorro energético será posible siempre y cuando vaya acompañado de un "comportamiento racional" y el uso de "tecnologías de ahorro en iluminación".
Los detractores del cambio horario consideran esta medida antinatural y afirman que altera el carácter de las personas y provoca una pérdida de calidad de vida, afectando sobre todo a niños y a personas de edad avanzada con trastornos del sueño, ansiedad, falta de concentración o enfermedades cardiovasculares. ya que afecta al reloj biológico de las personas. Por otra parte, el ahorro energético que proporciona el cambio horario se sigue cuestionando hoy en día ya que según la organización Ecologistas en Acción, "mover las agujas del reloj dos veces al año no implica necesariamente un ahorro de energía". Con el cambio de invierno "la oscuridad llega una hora antes de lo habitual, y dado que la rutina horaria se mantiene, se gastará por la tarde esa hora de iluminación ahorrada (o no ahorrada) por la mañana". Al retrasar el horario solar al amanecer y en el crepúsculo, se incrementa el empleo de luz artificial por la mañana y se reduce por la tarde, por tanto, se economizará energía si el ahorro vespertino supera al incremento matutino, lo que puede ocurrir si la gente necesita más luz por la tarde que por la mañana. Sin embargo, no se han encontrado evidencias estadísticas significativas para apoyar esta hipótesis.
Sobre este aspecto quiero señalar que, dado que Red Eléctrica Española proporciona datos del consumo de energía eléctrica en España en tiempo real, no parece difícil, consultando esta fuente, conocer si es verdadero o falso el ahorro energético que postula el cambio de hora.